Goetheanum · Artículo · 26 de marzo de 2026
El futuro de la sociedad comienza en el jardín de infancia
Síntesis del artículo de Sebastian Jüngel
Aprender a convivir comienza mucho antes de que podamos hablar sobre la convivencia. En los primeros años, los niños descubren en las relaciones cotidianas cómo escuchar, compartir y hacer lugar a otra persona. El cuidado de la infancia tiene, por eso, una dimensión que alcanza a toda la sociedad.
Los vínculos estables, el juego libre y una jornada con continuidad ofrecen un suelo para ese aprendizaje. En un ambiente cuidado, cada niño puede desplegar su individualidad mientras descubre que sus acciones también afectan a quienes lo rodean.
La responsabilidad de los adultos ocupa un lugar central: nuestra manera de afrontar las diferencias, sostener una dificultad y tratar a los demás se vuelve una referencia para los niños. La tarea educativa requiere cultivar esas cualidades en nosotros mismos.
«A través de la bondad, la fuerza interior y la atención amorosa de los adultos, los niños desarrollan confianza, empatía y la capacidad de tratar a los demás con atención plena»
Philipp Reubke, citado por Sebastian Jüngel.
Traducción de Michael Kranawetvogl.
Publicado con motivo del congreso «Bondad – Fuerza – Amor. Semillas para un desarrollo sano», celebrado en el Goetheanum del 8 al 12 de abril de 2026.