Volver a Los Farolitos

Para familias y educadores

Recursos para
acompañar la infancia

Un primer acercamiento a nuestra mirada educativa. Textos breves para conocer la propuesta, observar la vida cotidiana y abrir preguntas sobre la infancia.

01 · Para comenzar

Una primera mirada a la infancia

Textos introductorios de Los Farolitos, elaborados a partir de nuestra propuesta educativa.

Aprender con todo el ser

En la infancia, aprender compromete el cuerpo, la sensibilidad y el pensamiento. Al amasar, construir o cuidar una planta, el niño encuentra materiales, descubre relaciones y experimenta que puede transformar algo con sus acciones.

Por eso ofrecemos experiencias con sentido y tiempo para explorarlas. La explicación encuentra su lugar en relación con lo vivido y con el momento de desarrollo de cada niño.

Conocer la pedagogía

El juego como experiencia propia

Una tela puede convertirse en una casa; una madera, en un barco. En el juego libre, los niños transforman lo que observan, ensayan posibilidades y se encuentran con las ideas de otros.

Acompañar puede comenzar por ofrecer un espacio cuidado, materiales sencillos y tiempo. Observar antes de intervenir nos ayuda a reconocer qué están intentando y cuándo necesitan nuestra presencia.

Leer sobre juego e imaginación

Un ritmo que orienta

Los momentos reconocibles ayudan a dar continuidad al día: salir y regresar, jugar y ordenar, compartir la mesa y prepararse para descansar. El ritmo reúne movimiento y calma dentro de una forma que los niños pueden reconocer.

No se trata de llenar la jornada de actividades. Podemos empezar por cuidar una transición cotidiana, con tiempo suficiente y un gesto sencillo que se repita.

Conocer la vida en el Jardín

02 · Para seguir leyendo

Infancia y vida social

Goetheanum · Artículo · 26 de marzo de 2026

El futuro de la sociedad comienza en el jardín de infancia

Síntesis del artículo de Sebastian Jüngel

Aprender a convivir comienza mucho antes de que podamos hablar sobre la convivencia. En los primeros años, los niños descubren en las relaciones cotidianas cómo escuchar, compartir y hacer lugar a otra persona. El cuidado de la infancia tiene, por eso, una dimensión que alcanza a toda la sociedad.

Los vínculos estables, el juego libre y una jornada con continuidad ofrecen un suelo para ese aprendizaje. En un ambiente cuidado, cada niño puede desplegar su individualidad mientras descubre que sus acciones también afectan a quienes lo rodean.

La responsabilidad de los adultos ocupa un lugar central: nuestra manera de afrontar las diferencias, sostener una dificultad y tratar a los demás se vuelve una referencia para los niños. La tarea educativa requiere cultivar esas cualidades en nosotros mismos.

«A través de la bondad, la fuerza interior y la atención amorosa de los adultos, los niños desarrollan confianza, empatía y la capacidad de tratar a los demás con atención plena»

Philipp Reubke, citado por Sebastian Jüngel.
Traducción de Michael Kranawetvogl.

Publicado con motivo del congreso «Bondad – Fuerza – Amor. Semillas para un desarrollo sano», celebrado en el Goetheanum del 8 al 12 de abril de 2026.

Para mirar

Waldorf 100 · Becoming

Video de Waldorf 100 · Versión en español

Lecturas para acompañar

Libros para seguir explorando

03 · Sitios de referencia

Una conversación más amplia

IASWECE

La asociación internacional dedicada a la educación Steiner/Waldorf de la primera infancia.

Visitar IASWECE